Valores perdidos… y ya veremos las reflexiones

En fin, que después de 4 años de un aparente resurgir del movimiento asambleísta el resultado ha sido que la política no se ha visto realmente afectada. Hemos vuelto a lo de siempre, Podemos ha abandonado completamente los principios de participación ciudadana que nos prometieron y le hicieron realmente diferente en un comienzo, y aunque el resto de partidos han hecho un poco el teatrillo en el fondo nunca dejo de ser más un inconveniente que una reforma positiva pese a sus “abiertas intenciones”. Y esto es en realidad la historia de toda la vida ( de la humanidad realmente), siempre se ha caído en el cinismo del cuarto estado y se termina viendo la política como algo que debe ser llevada por “sabios filósofos políticos” (puto Platon de ….). Ya quise exponer el valor de la asamblea y sus fundamentos históricos hace años con aquel capítulo de Salvador Giner (https://elfigurante.wordpress.com/…/valores-perdidos-razon…/). Ha sido un debate continuo a lo largo de la historia que en pocas ocasiones a tenido resultados coherentes. Lenin gritaba: “¡Todo el poder para los soviets!” y los soviets finalmente perdieron mucho mas poder del que tenían al comienzo de la revolución, viendo reducidas sus competencias o siendo desestimadas en el juego político (https://www.youtube.com/watch?v=9vvmLCkdHaQ)

Lejos del simbolismo central de un estado la asamblea es capaz de crear y reproducir sus propias realidades y resoluciones a los problemas que le rodean inmediatamente. Seria el trabajo de una red bien estructurada llevar a la centralidad del estado esas manifestaciones particulares mediante las cuales la ciudadanía si participa realmente en la política y así se volvería a evitar esa disonancia entre la voluntad de las personas y las estructuras gubernamentales. ¿No es al fin y al cabo el propósito de la democracia darle soberanía al pueblo?¿Porque se le trata como a un niño entonces? ¿Porque la mayoría de los partidos políticos, y ya no digo solo los aquí citados si no también otros, desestiman en la practica la capacidad de creación de la asamblea?

Es fácil entenderlo, la política es mas la carrera hacia el poder de grupos de personas que esperan luego hablar en nombre de otras personas antes que otra cosa, y en esta carrera las voces de quienes representan por lo general son mas un incordio. Si, luego están los congresos y las reformas pero para eso tienes que estar adscrito a un partido y realmente ¿Entendemos exactamente cuales son las bases concretas de cada partido y que consecuencias pueden realmente llegar a tener?¿Podemos esperar que una tendencia ideológica sea la adecuada para todas las circunstancias? ¿No es acaso mas lógico reflexionar y debatir en cada circunstancia antes de actuar mediante premisas políticas? La política al fin y al cabo en algún momento termino convirtiéndose en un espectáculo y paso solamente a respetar a los medios antes que otra cosa* y la voz de quienes representa se convierte en un ejercicio de interpretación y traducción. Nos inspiramos en alguna figura literaria, un personaje que ya esta muerto y ni le va ni le viene (“¿Que haría Jesus?”), y decidimos sobre nuestro presente y futuro. Es al final una especie de proceso reduccionista en el cual se pierden todos los matices de cada momento. Lo que me hace reflexionar es la idea de que efecto tendría en la vida de las personas la participación política activa sin adscripción de ningún tipo. La reunión comunitaria donde se escucharan desde las proposiciones mas soeces a las mas sofisticadas. Si, es un coñazo tener que escuchar a otras personas, sobre todo cuando no saben y nunca han reflexionado seriamente de lo que están hablando o simplemente no saben expresarse con claridad. Pero justamente la dinámica de la asamblea también permite corregir estas cosas y adquirir perspectiva.

Estamos, por condiciones de nuestra propia cultura histórica supongo, condenados a perseguir “la verdad” en las resoluciones de todos nuestros problemas. No podemos comprender aun que ésta esta supeditada al propio dinamismo de nuestras relaciones sociales y experiencia. Pero hasta el momento en el que alguien invente una formula que nos convenza de la efectividad de otras alternativas existentes, continuaremos observando las realidades desde la soledad de nuestra casa.

*Batista, A., Pimentel, R. y Soares, L.E (2006) Elite da Tropa. Rio de Janeiro: Editora Objetiva